Fiestas de disfraces

alt="Muestras de telas para disfraces y Carnaval: Foamizados, Rasos lisos y estampados y lentjuelas"

A lo largo de la historia, las fiestas de disfraces han sido inspiradas por cosas tan contrapuestas como la religión, la tradicion, la transgresión o la mera diversión.

Actualmente, la fiesta de disfraces por antonomasia es el Carnaval, aunque cualquier ocasión es excelente para disfrazarse: cumpleaños de niños, una reunión de amigos, Halloween, Fin de Año o las disparatadas despedidas de solteros.

Jugar al equívoco siempre es divertido, no hay nadie que no se haya disfrazado en alguna ocasión. El disfraz trasciende “lo que somos cada día” para buscar “lo que nos gustaría ser” o “lo que no seremos nunca”.

Pocas celebraciones son más participativas. Las  fiestas de disfraces implican a todos los asistentes, no sólo el día de la fiesta sino en su preparación. Es vital encontrar algo que motive a los participantes, el éxito depende en gran medida del tema escogido.

Si el grupo es poco homogéneo es mejor el disfraz menos comprometido, como vestirse de un determinado color o llevar una simple máscara. Los que quieren ir más allá no deben olvidar que un disfraz no resulta más divertido porque sea más caro o sofisticado. Si se és original e imaginativo son suficientes dos metros de tela, unas puntadas de hilo y unos pocos  complementos.

En cualquier caso, es importante recordar que las fiestas de disfraces hay que prepararlas con bastante antelación. Si alquilar o comprar uno ya hecho lleva tiempo, más tiempo se requiere si preferimos diseñar y confeccionar uno por nuestra cuenta. Se tiene que comprar la tela para el disfraz, hacerse un patrón y confeccionarlo.

  La fiestas de disfraces más importante es el Carnaval, que se celebra en la calle y está abierto a todo el que quiera participar. Las ruas y los pasacalles emplazan a carrozas y comparsas a desfilar frente al público. La música y el baile no faltan nunca. ¡Viva el Carnaval!

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